Un enfoque útil es dejar que el amor de Dios reemplace a la voluntad que está
dirigiendo la búsqueda. Uno se puede liberar de todo deseo de búsqueda y darse
cuenta de que la idea de que hay algo mas aparte de Dios no es más que una
vanidad básica. Es la misma vanidad que reivindica la autoría de las propias
experiencias, pensamientos y acciones. Con la reflexión, se puede ver que tanto el
cuerpo como la mente son el resultado de las innumerables condiciones del
universo, y que uno es, en todo caso, el testigo de esta concordancia. A partir de un
amor a Dios sin restricciones, surge la voluntad de entregar todas las motivaciones
salvo la de servir a Dios completamente. Ser el servidor de Dios se convierte así en
la propia meta y no la iluminación. Ser un canal perfecto del amor de Dios es
entregarse completamente y suspender la búsqueda de la meta del ego espiritual, la
alegría en si se convierte en el iniciador del posterior trabajo espiritual.
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sábado, 25 de junio de 2016
sábado, 18 de junio de 2016
Alinea la energía de tu cuerpo a un nivel más alto de conciencia.
Diariamente tenemos alrededor de 10,000 pensamientos. De esos 10,000 pensamientos solo 5 ó 6 son nuevos y los restantes nueve mil novecientos y tantos siguen siendo los mismos que teníamos hace un año, hace 10 años ó hace 20 años.
Estamos pensando en lo mismo de manera repetitiva como si fuéramos una grabadora y con eso estamos creando constantemente la misma realidad de hace un año, hace 10 años ó hace 20 años.
Esas actividades mentales ocupan aproximadamente el 90% de nuestros pensamientos y de vez en cuando llegamos a pensar en algo diferente. En ocasiones la gente dedica uno ó 2 minutos a pensar en algo que desearía tener ó en visualizar algo, pero esos 2 ó 3 minutos son insuficientes pues solo ocupan un porcentaje mínimo del la totalidad de 10,000 pensamientos que en su mayoría son negativos ó están destinados a seguir contando una realidad que ya es.
Las siguientes preguntas te harán ver la realidad de una manera diferente:
*¿Esto que está pasando realmente me afecta tanto como creo o solamente estoy exagerando?
*¿Hay alguna manera en que pueda dejar de pensar en esta situación y hacer de cuenta que no existe?
*¿Si sigo pensando en lo mismo como será mi vida mañana?
*¿Cómo preferiría sentirme en este momento y que debo hacer para sentirme así?
Dr. David R. Hawkins
NO ENTENDEMOS EL PROBLEMA
Extracto del libro "Dejar ir", de David R Hawkins
INTRODUCCIÓN
Un día mientras estaba en contemplación, la mente dijo:
"¿Qué va mal en el mundo?"
"¿Por qué no permanecemos felices?"
"¿Dónde están las respuestas?"
"¿Como abordar el dilema humano?"
"¿Estoy chiflado o es el mundo el que se ha vuelto loco?"
La solución a cualquier problema parece sólo traer un alivio breve, ya que es la base del problema siguiente.
"¿Es la mente humana la jaula de una ardilla sin esperanza?"
"¿Todo el mundo está confundido?"
"¿Sabe Dios lo que El está haciendo?"
"¿Dios ha muerto?"
La mente siguió parloteando:
"¿Alguien tiene el secreto?"
No te preocupes, -todo el mundo está desesperado. A algunos les parece guay. "No puedo ver el porque de todo este alboroto", dicen. "La vida parece sencilla para mí."
¡Tienen tanto miedo que ni siquiera pueden verlo! ¿Qué dicen los expertos? Su confusión es más sofisticada, envuelta en impresionante jerga y elaborados mecanos de construcción. Han predeterminado sistemas de creencias con los que tratan de exprimirte. Parece que funcionan por un tiempo y, luego, se acaba regresando de nuevo a nuestro estado original.
Solíamos poder contar con instituciones sociales, pero han pasado a la historia; nadie confiará en ellas nunca más. Ahora son más perros guardianes que instituciones. Los hospitales son controlados por múltiples agencias. Nadie tiene tiempo para los pacientes, que se pierden en la confusión. Recorren con mirada baja los pasillos. No hay médicos ni enfermeras. Se encuentran en las oficinas haciendo el papeleo. Toda la escena está deshumanizada.
"Bueno", dices, "ha de haber algún experto que tenga respuestas." Cuando tienes molestias, vas al médico o al psiquiatra, a un analista, a un trabajador social, o a un astrólogo. Te haces de una religión, filosofía, vas a Seminarios de Entrenamiento Erhard (est, siglas en inglés), o te das un empujoncito con las EFT (Técnicas de Liberación Emocional). Equilibras los chakras, pruebas con alguna reflexología, acudes a la acupuntura de la oreja, a la iridología, a la sanción con luces y cristales. Meditas, cantas un mantra, bebes té verde, te interesan los Pentecostales, espiras fuego y hablas en lenguas. Consigues centrarte, aprendes NLP (Programación Neuro-Lingüística), intentas las realizaciones, trabajas las visualizaciones, estudias psicología, te unes a un grupo Junguiano. Haces Rolfed, pruebas lo psicodélico, te hacen una lectura psíquica, corres, te ejercitas tipo jazz, vas a colonias, te interesas por la nutrición y el aerobic, te cuelgas boca abajo, llevas joyas psíquica. Consigues mayor visión, bio- feedback, terapia Gestalt. Visitas a tu homeópata, quiropráctico, y naturópata. Pruebas la kinesiología, descubres tu Anagrama tipo, equilibras tus meridianos, te unes a un grupo de elevación de la conciencia, tomas tranquilizantes. Consigues algunos chutes de hormonas, pruebas las sales de células, equilibras tus minerales, ruegas, suplicas e imploras. Aprendes la proyección astral. Te haces vegetariano. Comes solamente repollo. Pruebas la macrobiótica, lo orgánico, no comes OGM (Organismos Genéticamente Modificados). Te reúnes con curanderos Nativos Americanos, haces una cabaña de sudación. Pruebas las hierbas chinas, la moxicombustión, el shiatsu, la acupresión, el feng shui. Vas a la India. Encuentras a un nuevo gurú. Te quitas la ropa. Nadas en el Ganges. Miras fijamente al sol. Te afeitas la cabeza. Comes con los dedos, te vuelves realmente sucio, y te duchas con agua fría. Cantas cantos tribales. Revives vidas pasadas. Tratas la regresión hipnótica. Gritas un grito primario. Golpeas las almohadas. Haces Feldenkraised. Te unes a un grupo de encuentros matrimoniales. Vas a Unity. Escribes afirmaciones. Haces un esquema de visión. Pruebas el re- nacer. Tiras el I Ching. Tiras las cartas del Tarot. Estudias Zen. Tomas más cursos y talleres. Lees montones de libros. Haces el análisis transaccional. Recibe clases de yoga. Entras en el ocultismo. Estudias magia. Trabajas con un kahuna. Haces un viaje chamánico. Te sientas debajo de una pirámide. Lees a Nostradanus. Te preparas para lo peor. Vas a un retiro. Ayunas. Tomas aminoácidos. Tienes un generador de iones negativos. Te unes a una escuela de misterios. Aprendes el apretón de manos secreto. Tratas de tonificarte. Pruebas la terapia del color. Pruebas las cintas subliminales. Tomas enzimas cerebrales, antidepresivos, remedios florales. Vas a balnearios de salud. Cocinas con ingredientes exóticos. Buscas extrañas rarezas fermentadas de lugares lejanos. Vas al Tíbet. Vas a la caza de hombres santos. Juntas las manos en un círculo y las elevas. Renuncias al sexo y a ir al cine. Vistes túnicas amarillas. Te unes a una secta. Pruebas las infinitas variedades de psicoterapia. Tomas medicamentos milagrosos. Te suscribes a un montón de revistas. Pruebas la dieta Pritikin. Comes sólo pomelo. Te leen la palma de la mano. Piensas los pensamientos de la Nueva Era. Mejorar la ecología. Salvar el planeta. Te leen el aura. Llevas un cristal. Obtienes una interpretación astrológica sideral Hindú. Visitas a una trans- medium. Vas a terapia sexual. Pruebas el sexo Tántrico. Eres bendecido por algún Baba. Te unes a un grupo de anónimos. Viajas a Lourdes. Te sumerges en aguas termales. Te unes a Arica. Usas sandalias terapéuticas. Te enclaustras. Consigues más prana y exhalas la negatividad negra rancia. Pruebas la acupuntura con agujas de oro. Le echas un vistazo a la vesícula biliar de las serpientes. Intentas la respiración chakra. Obtienes un aura limpia. Meditas en Keops, la gran pirámide de Egipto.
Tu y tus amigos habéis intentado todo lo anterior, ¿que decís? ¡Oh, la humanidad! ¡Tu maravillosa criatura! ¡Trágica, cómica y sin embargo tan noble! ¡Tanto coraje para seguir buscando! ¿Qué nos impulsa a seguir buscando una respuesta? ¿El sufrimiento? Oh, sí. ¿La esperanza? Por supuesto. Pero hay algo más que eso.
Intuitivamente, sabemos que en algún lugar hay una respuesta definitiva. Tropezamos por caminos oscuros y callejones sin salida; Somos explotados y llevados, estamos desencantados y hartos, y seguimos intentándolo. ¿Dónde está nuestro punto ciego? ¿Por qué no podemos encontrar la respuesta?
No entendemos el problema; por eso no podemos encontrar la respuesta. Tal vez sea ultra sencilla, y es por eso que no la podemos ver. Tal vez la solución no está "ahí fuera", y por eso no la podemos encontrar. Tal vez tenemos tantos sistemas de creencias que estamos ciegos a lo obvio.
de David R Hawkins
INTRODUCCIÓN
Un día mientras estaba en contemplación, la mente dijo:
"¿Qué va mal en el mundo?"
"¿Por qué no permanecemos felices?"
"¿Dónde están las respuestas?"
"¿Como abordar el dilema humano?"
"¿Estoy chiflado o es el mundo el que se ha vuelto loco?"
La solución a cualquier problema parece sólo traer un alivio breve, ya que es la base del problema siguiente.
"¿Es la mente humana la jaula de una ardilla sin esperanza?"
"¿Todo el mundo está confundido?"
"¿Sabe Dios lo que El está haciendo?"
"¿Dios ha muerto?"
La mente siguió parloteando:
"¿Alguien tiene el secreto?"
No te preocupes, -todo el mundo está desesperado. A algunos les parece guay. "No puedo ver el porque de todo este alboroto", dicen. "La vida parece sencilla para mí."
¡Tienen tanto miedo que ni siquiera pueden verlo! ¿Qué dicen los expertos? Su confusión es más sofisticada, envuelta en impresionante jerga y elaborados mecanos de construcción. Han predeterminado sistemas de creencias con los que tratan de exprimirte. Parece que funcionan por un tiempo y, luego, se acaba regresando de nuevo a nuestro estado original.
Solíamos poder contar con instituciones sociales, pero han pasado a la historia; nadie confiará en ellas nunca más. Ahora son más perros guardianes que instituciones. Los hospitales son controlados por múltiples agencias. Nadie tiene tiempo para los pacientes, que se pierden en la confusión. Recorren con mirada baja los pasillos. No hay médicos ni enfermeras. Se encuentran en las oficinas haciendo el papeleo. Toda la escena está deshumanizada.
"Bueno", dices, "ha de haber algún experto que tenga respuestas." Cuando tienes molestias, vas al médico o al psiquiatra, a un analista, a un trabajador social, o a un astrólogo. Te haces de una religión, filosofía, vas a Seminarios de Entrenamiento Erhard (est, siglas en inglés), o te das un empujoncito con las EFT (Técnicas de Liberación Emocional). Equilibras los chakras, pruebas con alguna reflexología, acudes a la acupuntura de la oreja, a la iridología, a la sanción con luces y cristales. Meditas, cantas un mantra, bebes té verde, te interesan los Pentecostales, espiras fuego y hablas en lenguas. Consigues centrarte, aprendes NLP (Programación Neuro-Lingüística), intentas las realizaciones, trabajas las visualizaciones, estudias psicología, te unes a un grupo Junguiano. Haces Rolfed, pruebas lo psicodélico, te hacen una lectura psíquica, corres, te ejercitas tipo jazz, vas a colonias, te interesas por la nutrición y el aerobic, te cuelgas boca abajo, llevas joyas psíquica. Consigues mayor visión, bio- feedback, terapia Gestalt. Visitas a tu homeópata, quiropráctico, y naturópata. Pruebas la kinesiología, descubres tu Anagrama tipo, equilibras tus meridianos, te unes a un grupo de elevación de la conciencia, tomas tranquilizantes. Consigues algunos chutes de hormonas, pruebas las sales de células, equilibras tus minerales, ruegas, suplicas e imploras. Aprendes la proyección astral. Te haces vegetariano. Comes solamente repollo. Pruebas la macrobiótica, lo orgánico, no comes OGM (Organismos Genéticamente Modificados). Te reúnes con curanderos Nativos Americanos, haces una cabaña de sudación. Pruebas las hierbas chinas, la moxicombustión, el shiatsu, la acupresión, el feng shui. Vas a la India. Encuentras a un nuevo gurú. Te quitas la ropa. Nadas en el Ganges. Miras fijamente al sol. Te afeitas la cabeza. Comes con los dedos, te vuelves realmente sucio, y te duchas con agua fría. Cantas cantos tribales. Revives vidas pasadas. Tratas la regresión hipnótica. Gritas un grito primario. Golpeas las almohadas. Haces Feldenkraised. Te unes a un grupo de encuentros matrimoniales. Vas a Unity. Escribes afirmaciones. Haces un esquema de visión. Pruebas el re- nacer. Tiras el I Ching. Tiras las cartas del Tarot. Estudias Zen. Tomas más cursos y talleres. Lees montones de libros. Haces el análisis transaccional. Recibe clases de yoga. Entras en el ocultismo. Estudias magia. Trabajas con un kahuna. Haces un viaje chamánico. Te sientas debajo de una pirámide. Lees a Nostradanus. Te preparas para lo peor. Vas a un retiro. Ayunas. Tomas aminoácidos. Tienes un generador de iones negativos. Te unes a una escuela de misterios. Aprendes el apretón de manos secreto. Tratas de tonificarte. Pruebas la terapia del color. Pruebas las cintas subliminales. Tomas enzimas cerebrales, antidepresivos, remedios florales. Vas a balnearios de salud. Cocinas con ingredientes exóticos. Buscas extrañas rarezas fermentadas de lugares lejanos. Vas al Tíbet. Vas a la caza de hombres santos. Juntas las manos en un círculo y las elevas. Renuncias al sexo y a ir al cine. Vistes túnicas amarillas. Te unes a una secta. Pruebas las infinitas variedades de psicoterapia. Tomas medicamentos milagrosos. Te suscribes a un montón de revistas. Pruebas la dieta Pritikin. Comes sólo pomelo. Te leen la palma de la mano. Piensas los pensamientos de la Nueva Era. Mejorar la ecología. Salvar el planeta. Te leen el aura. Llevas un cristal. Obtienes una interpretación astrológica sideral Hindú. Visitas a una trans- medium. Vas a terapia sexual. Pruebas el sexo Tántrico. Eres bendecido por algún Baba. Te unes a un grupo de anónimos. Viajas a Lourdes. Te sumerges en aguas termales. Te unes a Arica. Usas sandalias terapéuticas. Te enclaustras. Consigues más prana y exhalas la negatividad negra rancia. Pruebas la acupuntura con agujas de oro. Le echas un vistazo a la vesícula biliar de las serpientes. Intentas la respiración chakra. Obtienes un aura limpia. Meditas en Keops, la gran pirámide de Egipto.
Tu y tus amigos habéis intentado todo lo anterior, ¿que decís? ¡Oh, la humanidad! ¡Tu maravillosa criatura! ¡Trágica, cómica y sin embargo tan noble! ¡Tanto coraje para seguir buscando! ¿Qué nos impulsa a seguir buscando una respuesta? ¿El sufrimiento? Oh, sí. ¿La esperanza? Por supuesto. Pero hay algo más que eso.
Intuitivamente, sabemos que en algún lugar hay una respuesta definitiva. Tropezamos por caminos oscuros y callejones sin salida; Somos explotados y llevados, estamos desencantados y hartos, y seguimos intentándolo. ¿Dónde está nuestro punto ciego? ¿Por qué no podemos encontrar la respuesta?
No entendemos el problema; por eso no podemos encontrar la respuesta. Tal vez sea ultra sencilla, y es por eso que no la podemos ver. Tal vez la solución no está "ahí fuera", y por eso no la podemos encontrar. Tal vez tenemos tantos sistemas de creencias que estamos ciegos a lo obvio.
de David R Hawkins
jueves, 26 de mayo de 2016
CREENCIAS
Los seres humanos se ven inocentes debido a la extrema inconciencia e
inconsciencia de su realidad. En este estado, están dirigidos por la programación de
su ilusorio sistema de creencias. Y al mismo tiempo, la pureza del espíritu brilla por
doquier como intrínseca belleza.
David R Hawkins,
David R Hawkins,
miércoles, 25 de mayo de 2016
EL PROBLEMA
El problema básico de la humanidad es que la mente humana es incapaz de discernir la verdad de la falsedad.
Todos los carniceros de la humanidad que han habido a lo largo de los siglos han sido el resultado de la fuerza, para la cual el único antídoto es el Poder.La fuerza se basa en la falsedad; el poder se basa únicamente en la verdad.
El ―mal pierde su sostén cuando queda al descubierto; ese es su lado débil y vulnerable, su talón de Aquiles, que sea expuesto ante todos.
La falsedad se derrumba cuando queda expuesta a lo que es.
No hace falta ni el gobierno de los Estados Unidos, ni la CIA, ni el FBI, ni hacen falta satélites espías, ni ordenadores para discernir lo obvio —el único poder real posible sobre la Tierra se encuentra en el brazo de un inocente niño de cinco años—: el poder de la propia verdad es invencible y no requiere de ningún sacrificio.
DAVID R HAWKINS
EL OJO DEL YO: AL CUAL NADA LE ESTÁ OCULTO.
jueves, 19 de mayo de 2016
EL AMOR
El amor es mal interpretado como una emoción,
en realidad,
es un estado de conciencia,
una forma de estar en el mundo,
una manera de verse a uno mismo
y a los demás.
David R Hawkins
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